Decía Jules Renard que lo que distingue al hombre de los demás animales son las preocupaciones financieras. Preocupaciones hoy en día mediatizadas completamente por la publicidad. Lo cierto es que en la época en la que vivimos nos la encontramos en todas partes, de forma
explícita o subliminal. Y es que el sistema que tenemos –y del que
somos parte activa- contribuye a ello mediante una retroalimentación continua.
Lo último en publicidad viene de
Japón, con unas pantallitas para que sepas bien donde fijar la vista en esos momentos íntimos. Visto
aquí.
Aunque bastante más heavy es lo de un italiano de 27 años que ha puesto en alquiler su frente para llevar en ella anuncios durante un tiempo previamente estipulado. La oferta, 5 mil euros y un céntimo. El medio que ha utilizado este siciliano es el portal de subastas
eBay, el preferido por la mayoría de
"frentes publicitarias". Me consta que varias empresas ya ha contactado con él. Y no es el primero.
Algo similar hizo
Karolyne Smith anunciando en su frente un casino electrónico a cambio de 10.000 dólares. Y también
Andrew Fischer, en ambos casos para pagar los estudios de su hija y de él mismo respectivamente. Éste último tiene hasta su propio
sitio web y parece el caso paradigmático, con más de 100 ofertas recibidas, una de ellas de hasta 24.000 dólares. Si alguien está muy interesado en anunciar su blog de esta manera, que me mande un e-mail y ya llegaremos a un acuerdo si ambas partes procedemos de forma voluntariosa :)
Otra forma original de sacar dinero es la que tuvo Cat Camp, una estudiante británica de 25 años. Decidió subastar sus pechos como soporte publicitario en el
Festival de Glastonbury.

Lo que puede venir a partir de ahora ni me lo quiero imaginar.