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sábado, enero 27, 2007

Babel: la telaraña humana


Babel es de esas películas que todo amante del buen cine no puede dejar de ver. A través de varias historias personales desarrolladas en Japón, Marruecos y México el film nos muestra una oculta conexión entre los seres humanos que en el fragor de la cotidianeidad no llegamos a percibir.

La magia del cine logra dar vida a través de una cámara a esas historias narradas con un realismo extremo, pese a que dentro de la derecha ideológica haya a quien no le convenza en absoluto la película. Señal de que debe ser realmente buena.

La trama comienza con un accidente en Marruecos en el que se ve involucrada una pareja estadounidense. A partir de este instante la cámara se eleva por encima del espectador mostrándonos la cadena de acontecimientos que relacionan a varias familias separadas por miles de kilómetros: una niñera mexicana residente ilegal en Estados Unidos , una adolescente japonesa sordomuda y dos niños marroquíes se convierten en víctimas de las circunstancias y en vértices de una trama que no da tregua al espectador.

Un viaje por culturas, lenguajes y sistemas de pensamiento diferentes que nos muestra la diversidad de nuestro planeta y como, pese a existir grandes barreras que nos separan, son mucho más profundas las cosas que nos unen, los sentimientos, las frustraciones, los estigmas y las pasiones del ser humano.

Algo se debe estar moviendo en Hollywood para que hayan nominado a Babel para 7 premios Oscar, incluídos mejor película, mejor director y mejor guión original. Una película que no habla precisamente bien de las leyes de inmigración norteamericanas, deshumanizadas ante el drama de miles de sin papeles que sólo buscan un futuro mejor al otro lado de la frontera.


Particularmente me ha gustado la acción desarrollada en Japón. Una cultura desmesuradamente tecnificada y compleja puede paradójicamente convertirse en opresiva y generar una insatisfacción permanente en el ser humano, algo que ya empieza a percibirse en nuestras grandes ciudades. Y es que a veces, menos es más. Os dejo con uno de mis temas musicales favoritos, Flamboyant, de Pet Shop Boys . Condensa a la perfección ese Japón del siglo XXI que vemos en la película. Ya sabéis, quien no la haya visto todavía que no pierda la oportunidad porque realmente es una propuesta cinematográfica que merece bastante la pena.




Ficha técnica.

Título: Babel
Dirección: Alejandro González Iñárritu
Dirección artística: Rika Nakanishi
Guión: Guillermo Arriaga
Música: Gustavo Santaolalla
Fotografía: Rodrigo Prieto
Montaje: Douglas Crise
Stephen Mirrione
Vestuario: Michael Wilkinson
Reparto: Cate Blanchett
Brad Pitt
Gael García Bernal
Adriana Barraza


Fotografías tomadas en Japón, pertenecientes a +fatman+ y Tetsuya Blues bajo licencia de uso.

domingo, noviembre 05, 2006

Emotions

Melodías envenenadas de sensualidad y fe penetran en la profundidad de mi mente y de mi alma. Viajo en un tren con destino físico definido, mientras me encuentro acostado, casi levitando, en el vagón de otro tren cuyo destino desconozco. No. Esta vez no es desdoblamiento. Ni siquiera juego a adivinar la siguiente parada. Millones de neuronas están trabajando en mi sistema nervioso, incontables sinapsis cargadas de electricidad me transportan a una plenitud efímera y casi al éxtasis. Un éxtasis cuyo principal ingrediente es la incertidumbre.

Minimalismo emocional unas veces. Otras, sobresaturado arte pop, hipervitaminado y vitalista. Ritmos mundanos y guitarras siderales. Los rostros de Orwell y Huxley frente a mí. Dios, peligro, mujer, libertad, conceptos que se hacen presentes e inundan cada resquicio de mi ser. Visiones abstractas y pensamientos abstraídos, frenéticos y repetitivos ritmos electrónicos salpicados por intermitentes luces de neón. Estoy experimentando y también están experimentando conmigo. Llueve. Alguien me ofrece un caramelo. Yo tomo seis.

Piso el andén y regresa la calma, vuelven a dormir las emociones. Ahora la luz verde de algún taxi debe acompañar mi mirada. La tormenta de placer ha pasado, y la lluvia cada vez es más leve, pero el recuerdo de esas sensaciones perdurará en el tiempo.





*Fotografía cortesía de *CA*