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viernes, marzo 09, 2007

¿Racismo en Argentina?


Alguna vez se ha hablado en este blog del racismo. No es que sea un tema muy agradable, todo sea dicho. Pero este lugar tiene cierta vocación de denuncia social y, por qué no decirlo, me sirve a veces como desahogo.

Todos conocemos o hemos conocido a personas racistas. Muchos asocian al racista con un estereotipo determinado. Viejos nostálgicos de la dictadura, jóvenes con aspecto neonazi o señoras de cierta edad vestidas con abrigos de piel. Pero no hay que dejarse llevar simplemente por señales externas. Cualquier persona en apariencia "normal" puede llevar dentro de sí a ese ser acomplejado y mediocre que es todo racista. Vivimos entre ellos. El amable vecino que entabla conversación contigo en el ascensor, el que te ayuda con la compra, o el que hace una carantoña a tu sobrino es uno de ellos. Se trata del mismo caso que cuando cuentan en la televisión la detención de un asesino en serie que ha matado a 14 ancianas. Cuantas marujas no saldrán hablando de que era muy buena persona, muy simpático, educado, trabajador... claro que sí señora. Con ese ojo clínico no sé como no está usted en los servicios de inteligencia en vez de jugando a la brisca.

El caso es que hace un tiempo vi un video en el blog de Quomodo que me llamó un poco, sólo un poco la atención. Que el racismo está distribuído por todas las capas sociales es un hecho indudable. Como también existe en todos los países. Lo llamativo del asunto no es su existencia en un país como Argentina, sino que desde ciertos canales de televisión de ese país se dé cancha a seres tan dotados intelectualmente como los siguientes.




Olvidan estos racistas argentinos que ellos en España serían tratados por un racista como ellos tratan a los negros en su país. Como habréis visto se trata de un grupillo de cocineros que entre plato y plato dan fe de que jamás deberían salir de la cocina, un tal Pipo Cipolatti, presunto artista tan difícil de mirar como de escuchar y otros especímenes dignos de aparecer en la primera entrada que publiqué con mucha ilusión en este blog, un texto sarcástico alusivo a una manifestación de la extrema derecha que tuvo lugar en Madrid a mediados de junio (clic aquí para leerlo).

En fin, amigos, después de este video tenéis rienda suelta para desahogaros en los comentarios de este blog y decir lo que más os apetezca. Aparte de eso os deseo a todos un estupendo fin de semana y que no acudáis en demasía a manifestaciones intoxicadoras donde lo de menos es la ética y lo de más los votos. Recordad que no hay nada más fácil que manipular sentimentalmente a otra persona. Si es en manada, mejor todavía.


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Si queréis pasar un rato divertido con las respuestas dadas en Estados Unidos a un test de cultura general no os perdáis este video (clic aquí).

sábado, febrero 10, 2007

Soziedad Alkohólika y la legalización de las drogas


Hace unos días el grupo de música vasco Soziedad Alkoholika colgaba en su página web el siguiente comunicado:

"El pasado martes 6 de febrero varios medios de comunicación publicaban la siguiente noticia: 'Proyecto Hombre se niega a aceptar una donación del grupo Soziedad Alkoholika', Queremos aclarar que SA jamás ha ofrecido ninguna donación para esa movida de proyecto hombre. Parece ser que los organizadores de un concierto nuestro habían decidido donar parte de lo recaudado a esa gente sin habernos dicho nada, de saberlo esta claro que nos negaríamos a dar el concierto. Proyecto Hombre no cuenta para nada con nuestra simpatía, mas bien todo lo contrario ya que no apoyamos la hipocresía en el tema de las drogas. Nosotros estamos a favor de la legalización y la educación para su consumo responsable".

Fdo.Soziedad Alkoholika.


He de confesar que yo era asiduo a los conciertos de Soziedad Alkoholika. No creo que fuera pecado de juventud, más que nada porque no creo en el concepto de pecado. Probablemente si volviera a vivir mi vida volvería a ir a esos conciertos a determinada edad, principalmente porque me divertía y hacía ejercicio (que se hace, y mucho). Y por qué no decirlo, me drogaba. Aunque con el tiempo uno se da cuenta de que no hay peor droga que la que sale de la boca de un imbécil con micrófono y es consumida ‘irresponsablemente’.

Que nadie piense que iba directo a inyectarme o hacerme rayas en los servicios. Yo no. Pero otros muchos sí, que los he visto con mis ojos arrastrados por el suelo. En mi caso y en el de mis colegas nos divertíamos básicamente con alcohol y algún que otro porro. Creo no equivocarme al decir que el alcohol es algo muy extendido en nuestro país. Se bebe en cualquier acto social porque el alcohol ha pasado a formar parte de nuestro acervo cultural. Pero no debemos olvidar que es una sustancia tóxica que probablemente causa más muertes que cualquier otra droga.

Algunos apoyan la legalización de las drogas apelando a que no hacerlo significa un ejercicio de hipocresía, puesto que el tabaco y el alcohol son drogas perfectamente legales. Pero la legalización lo que supondría sería hacer lícitos patrones de comportamiento negativos para el ser humano y por extensión para toda la sociedad.

Supongamos que tenemos dos conjuntos, 'a' y 'b'. Tanto 'a' como 'b' son comportamientos manifiestamente dañinos. El hecho de que 'a' sea legal no implica que 'b' también tenga que serlo, ni bajo el pretexto de la hipocresía ni bajo ningún otro. Si 'a' se ha demostrado que produce perjuicios tanto a nivel físico como cognitivo, lo más normal sería que 'a' dejara de ser legal en vez de que 'b' pasara a serlo. En todo caso, si 'a' no dejara de ser legal habría que educar para reducir su consumo. Pero de ningún modo fomentar hábitos autodestructivos (a nivel individual y social) con la legalización de otros estupefacientes. Es como si a alguien se le ocurriera hacer legal el asesinato, pero eso sí educando para que no se asesine mucho, sólo en su justa medida.

Que un grupo que se hace llamar precisamente Soziedad Alkoholika abogue por un consumo responsable suena cuanto menos irónico. Espero que con lo que voy a decir a continuación se me entienda un poco mejor que a su vocalista, que la batería con doble bombo suena muy bien pero lo que es la vocalización... vaya tela.

Soziedad Alkoholika no puede en ningún caso pedir responsabilidad en absolutamente nada porque carece de autoridad moral para ello. Un grupo que en sus letras hace clara apología de la violencia social – y se han librado de apología del terrorismo por los pelos- sólo puede ser tomado a cachondeo por cualquier persona con un mínimo de decoro.

Lo gracioso del asunto es que estos personajillos llevan moralizando desde los años 80. Abogando por una sociedad ideal. Esa sociedad ideal en la que le pones una bomba-lapa a un confidente de la policía. O en la que el aborto se practica de manera indiscriminada. Donde la paz es un valor al servicio de determinados intereses políticos. Donde las drogas son todas legales y al que se oponga le insultas y le machacas públicamente. O donde a un sacerdote se le llama reiteradamente zerdo, con z que es más guay y más radikal. Estos son los que en su comunicado abogan por la educación y la responsabilidad. Me recuerda a las declaraciones de Otegui, en una mano una pistola humeante y en la otra una ramita de olivo.

Que cumplidos los 40 todavía sigan pensando de esa manera y cuelguen mensajes tan inteligentes y elaborados como el de su web, con términos como ‘no nos mola...’ o ‘esa movida de proyecto hombre...’ dice mucho de lo que es Soziedad Alkoholika. Ese grupo tan empeñado en salvar a la sociedad ayudados por su consumo responsable (una nadería que habrán escuchado a algún pseudointelectual de los que sacan a pasear por la tele de vez en cuando). ¿De verdad no se mueren de risa al escucharse a ellos mismos?.

Antes dije que si volviera a pasar por mis circunstancias volvería a ir a sus conciertos. Menos mal que la vida es evolución y nada vuelve a ser lo que era. Hace tiempo que la única camiseta que tenía de ellos pasó a estar en el rincón de ropa vieja del fondo de un armario. Y sinceramente, creo que no serviría ni para hacer trapos.



Nota: Proyecto Hombre es un programa educativo-terapéutico para el tratamiento y prevención de las drogodependencias que nace en España en 1984. Trabaja tres aspectos fundamentales: la prevención del consumo de drogas, la rehabilitación y la reinserción del drogodependiente en todas las áreas de la sociedad. Todos los programas son de cumplimiento voluntario por parte de los toxicómanos y están abiertos a cualquier persona que desee comenzar un tratamiento, de forma que nadie quede excluido por razones económicas.

La Asociación Proyecto Hombre se declara aconfesional, apartidista y sin ánimo de lucro, es propietaria de la "marca" Proyecto Hombre y está Declarada de Utilidad Pública por el Consejo de Ministros (29/12/93). Asimismo, es miembro directivo de la Federación Mundial de Comunidades Terapéuticas, que está dotada de estatuto consultivo ante el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas, y preside la RIOD, Red Iberoamericana de ONG que trabajan en drogodependencias.



Fotografía perteneciente a londoninflames bajo licencia de uso.

sábado, enero 27, 2007

Babel: la telaraña humana


Babel es de esas películas que todo amante del buen cine no puede dejar de ver. A través de varias historias personales desarrolladas en Japón, Marruecos y México el film nos muestra una oculta conexión entre los seres humanos que en el fragor de la cotidianeidad no llegamos a percibir.

La magia del cine logra dar vida a través de una cámara a esas historias narradas con un realismo extremo, pese a que dentro de la derecha ideológica haya a quien no le convenza en absoluto la película. Señal de que debe ser realmente buena.

La trama comienza con un accidente en Marruecos en el que se ve involucrada una pareja estadounidense. A partir de este instante la cámara se eleva por encima del espectador mostrándonos la cadena de acontecimientos que relacionan a varias familias separadas por miles de kilómetros: una niñera mexicana residente ilegal en Estados Unidos , una adolescente japonesa sordomuda y dos niños marroquíes se convierten en víctimas de las circunstancias y en vértices de una trama que no da tregua al espectador.

Un viaje por culturas, lenguajes y sistemas de pensamiento diferentes que nos muestra la diversidad de nuestro planeta y como, pese a existir grandes barreras que nos separan, son mucho más profundas las cosas que nos unen, los sentimientos, las frustraciones, los estigmas y las pasiones del ser humano.

Algo se debe estar moviendo en Hollywood para que hayan nominado a Babel para 7 premios Oscar, incluídos mejor película, mejor director y mejor guión original. Una película que no habla precisamente bien de las leyes de inmigración norteamericanas, deshumanizadas ante el drama de miles de sin papeles que sólo buscan un futuro mejor al otro lado de la frontera.


Particularmente me ha gustado la acción desarrollada en Japón. Una cultura desmesuradamente tecnificada y compleja puede paradójicamente convertirse en opresiva y generar una insatisfacción permanente en el ser humano, algo que ya empieza a percibirse en nuestras grandes ciudades. Y es que a veces, menos es más. Os dejo con uno de mis temas musicales favoritos, Flamboyant, de Pet Shop Boys . Condensa a la perfección ese Japón del siglo XXI que vemos en la película. Ya sabéis, quien no la haya visto todavía que no pierda la oportunidad porque realmente es una propuesta cinematográfica que merece bastante la pena.




Ficha técnica.

Título: Babel
Dirección: Alejandro González Iñárritu
Dirección artística: Rika Nakanishi
Guión: Guillermo Arriaga
Música: Gustavo Santaolalla
Fotografía: Rodrigo Prieto
Montaje: Douglas Crise
Stephen Mirrione
Vestuario: Michael Wilkinson
Reparto: Cate Blanchett
Brad Pitt
Gael García Bernal
Adriana Barraza


Fotografías tomadas en Japón, pertenecientes a +fatman+ y Tetsuya Blues bajo licencia de uso.

viernes, enero 19, 2007

Derecho de admisión


Resulta que en un restaurante de Barcelona han impedido la entrada a dos invidentes por llevar un perro lazarillo. No contentos con eso, les dijeron que allí sólo querían ‘gente normal’ antes de echarlos literalmente a la calle. Después de enterarme de esta noticia yo me pregunto quienes son realmente los normales y quienes los anormales.

Parece ser que el derecho de admisión en un local está sometido a unas más que curiosas reglas mentales por parte de los ineptos que aplican dicho derecho. Ellos deciden quien debe tener el honor de entrar en su local, que debe ser una especie de paraíso en la tierra para que algunos estén dispuestos a morir en el intento. En las discotecas y pubs de la zona del puerto de Barcelona –Maremagnum, un sitio muy bonito por cierto- ya ha habido varios incidentes provocados por esos gorilas que el empresario de turno coloca en las puertas para taponarlas. Sinceramente, pienso que esos seres tan hiperhormonados como deficientes en materia gris estarían mucho mejor entre rejas. Pero en las de la jaula del zoo.

Hay varios factores que a la hora de entrar en un local te hacen candidato a quedarte en la puta calle. O peor aún a que te peguen una paliza y te tiren al mar, como le pasó a Wilson Pacheco precisamente en el Maremagnum.


1- Ser extranjero.
2- Ser pobre.
3- Tener un color de piel oscuro. Aunque si vistes de Dolce y Gabbana y llevas una rubia impresionante al lado pueden hacer la vista gorda.
4- Ir en zapatillas.
5- No llevar camisa bisbalera, aunque sea lo más hortera que existe.
6- No llevar un peinado fashion.
7- No parecer lo suficientemente cool.
8- Ser minusválido físico.
9- Ser minusválido psíquico.
10- Ser homosexual y parecerlo.
11- Ser transexual.
12- Estar gordo.
13- Parecerle feo al gorila de turno.
14- Haberte tomado tres cubatas fuera del bar. Si te los tomas dentro ya es otra cosa.
15- Seguro que hay más motivos de discriminación, se admiten sugerencias de los lectores.

No voy a negar que siento bastante antipatía por todos los cuerpos que utilizan la coerción y la intimidación para controlar al individuo. Poco importa que sean cuerpos oficiales o se trate de cualquier analfabeto reclutado en un gimnasio para ponerlo de segurata. Cuando a un sujeto poco dotado intelectual y moralmente le das una autoridad que no merece es muy posible que haya deficiencias en unas relaciones que de por sí deberían ser sanas y cordiales. Algunos alegarán que si no hay mano dura ‘los malos’ se crecen. ¿Y quienes son los malos? ¿Un colombiano, un gitano, un mendigo, un homosexual? Otros podrán decir que estoy mezclando a los seguratas con las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado. Para mí no hay mucha diferencia. He visto en el metro a los guardias de seguridad pegar una paliza a una familia de rumanos simplemente por ser sospechosos de algo que no les ha gustado. Y también he visto mucho desprecio y malos modos hacia los inmigrantes que día a día hacen cola para regularizar su estancia en España, soportando una burocracia lenta y a unos funcionarios incompetentes y groseros.


El encargado del restaurante de Barcelona que impidió la entrada a dos ciegos no llevaba placa ni porra. Se trata simplemente de un idiota que se ha ganado dos denuncias por incumplir la ley, además de una fama que espero repercuta en el funcionamiento de su negocio. Este tipo de personas no piensan que podrían ser ellos mismos los que tuvieran esa discapacidad, o si lo piensan les da igual porque al fin y al cabo no la tienen, así que el que la tenga que se joda. Si estos son los normales yo me quedo con la anormalidad. Lo normal siempre me pareció más aburrido, y en este caso concreto además más indecente. Donde va a parar.


El atardecer en Barcelona, visto desde el Maremagnum.



*Fotografía de Riveck bajo Licencia de uso.

jueves, diciembre 28, 2006

Feliz Año Nuevo, españoles


Ya me gustaría a mí llegar a los 70 años de edad con la lucidez de Fernando Sánchez Dragó. Es admirable comprobar como algunas personas con el paso del tiempo no sólo no envejecen sino que ganan en sensatez y en capacidad analítica. Le acaban de elegir director de la nueva temporada de ‘Diario de la Noche’ en Telemadrid. Quiere convertirlo en un espacio neutral y libre, un telediario de autor al estilo del periodista Larry King en la CNN. Veremos si le dejan.

Llevo tiempo leyendo a gente enfrascada en peleas y discusiones absurdas e infantiles sobre si tal presentador o periodista es un malnacido y un cabrón por ser de izquierdas o de derechas, que si está al servicio de tal o cual poder, que si éste es un facha y aquél un rojo... No es que lleve mucho tiempo, es que llevo TODO el tiempo, desde que tengo uso de razón, viendo un país dividido, de gente mezquina y cerrada de mente que no ve más allá de sus narices.

Se ve en la calle, en los bares, en los medios de comunicación, en los foros y blogs de pseudoperiodistas que sólo contribuyen a alimentar el fuego de la división. ¿Dónde ha quedado el pensamiento productivo? Parece mentira que en un país que ha vivido tantas guerras todavía la gente siga pensando en esa dinámica de ideologías enfrentadas y del ‘y tú más’ en vez de mirar por todas las personas. No digo ya pensar en España, porque para mí España no es nada, es una entelequia más, algo desprovisto de sentido y significado. Digo pensar en todos los seres humanos, sean de donde sean, de más acá o de más allá. Porque las fronteras son un invento humano, una absurda arbitrariedad que impide la justicia, la libertad y la libre proyección del hombre en el mundo. Españoles, la vida ni se acaba en los Pirineos ni Luis Aragonés debe ser asunto de Estado, además de que en Brasil se habla portugués, no brasileño.

Es muy curiosa la forma que tienen la mayoría de españoles de entender el patriotismo, alejada de la concepción que tienen otros países desarrollados. ¿Cómo se puede defender España atacando a la mitad de los españoles? Pues sí, señores, aquí funcionan así las cosas. “Te pego dos hostias, pero que conste que es para defenderte, porque tú eres español y yo quiero mucho a España”. Pues yo no. No quiero a España más de lo que puedo querer a Zimbabwe. Me la trae floja que Fernando Alonso o Rafa Nadal saquen la banderita española cuando ganan. Es más, me produce auténtica repulsa y aburrimiento que todo el mundo se alegre y se sienta tan unido por esas gilipolleces y al día siguiente se estén despedazando por causas en las que es absolutamente primordial el respeto y la tolerancia. Y sobre todo la amplitud de pensamiento. Si hubiera que calificar a un pueblo como absolutamente imbécil el honor lo tendrían España y los españoles. Coincido con Sánchez Dragó. Yo también lamento profundamente haber nacido español. O mejor dicho, lamento haber nacido rodeado de españoles.





Menos mal que tengo libertad de expresión para decir estas cosas. Cuando alguien viaja a cualquier otro país del mundo y regresa a España se da cuenta de que es muy cierto lo que comenta Sánchez Dragó. Aquí hay mucha mala leche acumulada. Además de envidia y mala educación.

Ah, su elección no es una broma, aunque sea el día de los Inocentes, que seguro que alguien lo habrá pensado. Es una buena noticia que una persona libre y con pensamiento crítico, alejado de ataduras y dogmas religiosos y laicos, pueda acceder a los micrófonos y se escuche su voz, tan importante en estos tiempos de borreguismo y mediocridad.

Feliz Año Nuevo, españoles y no españoles. Por cierto, Franco ha muerto (aunque algunos ni de eso se enteran).


"Interpretaciones españolas acerca de otros pueblos apenas existen. El español nunca supo nadar sino dentro de su propia vida; fuera de ella, se asfixia o se aburre".


AMÉRICO CASTRO. Sobre el nombre y el quién de los españoles.

martes, noviembre 21, 2006

STOP al trabajo basura

"Este blog nace del cabreo de un grupo de personas después de su experiencia en el mercado laboral. Después de soportar humillaciones, menosprecios, incumplimientos, amenazas y otros abusos hemos decidido organizarnos de manera pacífica en una guerrilla con la cámara como arma de defensa. Salimos a la calle para captar y mostrar estas injusticias y abusos".

Fdo.: Comando Precario.




Aunque la introducción pueda sonar muy al Equipo A, nada más lejos de la realidad. En una época en que la lucha de clases prácticamente se ha desvanecido, se hace fundamental denunciar cada comportamiento injusto o degradante contra cualquier ser humano. Cuando no es la precariedad, es el abuso o la explotación. También el maltrato psicológico por parte de determinados sujetos incapaces de entender el significado de palabras tan hermosas como dignidad y respeto.


El mundo de internet también nos proporciona herramientas adecuadas para esta lucha. Para quien no lo conozca, os presento el blog Recursos Humanos Confidencial. Desde aquí les deseo muchos éxitos.


Nada mejor que el humor y un poco de música para dulcificar lo amargo. Os dejo esta parodia de las Empresas de Trabajo Temporal (ETT´s) hecha en la Televisión Vasca (ETB).




Y aquí la canción original, "María Caipirinha", de Carlinhos Brown. Todo un desfase en las calles de Barcelona. Disfrutadlo.




Sitio Oficial de Carlinhos Brown.

Esperanza Aguirre dice que no llega a fin de mes cobrando más de 100.000 euros anuales. ¿Nos merecemos esta clase política?

miércoles, noviembre 08, 2006

Sobreviviendo



Para algunos, la peor soledad es estar rodeado de gente.


A veces parece un mundo irreal. Nos lo contaba un peruano que se coló en el vagón con una sonrisa y nos deleitó con una interpretación acústica impecable. A cambio de ello, la gente volvía la cara, miraba hacia abajo o interpretaba el papel de quien quiere aparentar estar de vuelta de todo. Cuando terminó, igual de sonriente, paseó por el vagón por si alguien tenía algo para darle o simplemente decirle en agradecimiento. Y de nuevo la indiferencia y el desdén.

Me avergüenzo profundamente de esta sociedad en la que vivo. De este mundo deshumanizado, autómata y egoísta que no devuelve una sonrisa con otra, que agacha la cabeza y sólo se mira el ombligo, que ni siquiera escucha a quien tiene algo interesante que decir. Ese alguien que nos regala una melodía cargada de poesía y verdad en medio de tanto envilecimiento y tanta mediocridad circundante.

Gracias, Víctor Heredia, por componer esta canción. Y gracias a ti también, artista anónimo, por regalarla un 8 de noviembre en la línea 2 del metro de Madrid, entre las estaciones de Goya y Príncipe de Vergara.


Haz clic aquí para escuchar la canción,

Me preguntaron como vivía, me preguntaron
sobreviviendo dije, sobreviviendo
tengo un poema escrito más de mil veces
en él repito siempre que mientras alguien
proponga muerte sobre esta tierra
y se fabriquen armas para la guerra
yo pisaré estos campos sobreviviendo
todos frente al peligro sobreviviendo
tristes y errantes hombres sobreviviendo
sobreviviendo... sobreviviendo

Hace tiempo no río como hace tiempo
y eso que yo reía como un jilguero
tengo cierta memoria que me lastima
y no puedo olvidarme lo de Hiroshima
Cuanta tragedia sobre esta tierra
hoy que quiero reírme apenas sí puedo
ya no tengo la risa como un jilguero
ni la paz de los pinos del mes de enero
ando por este mundo sobreviviendo
sobreviviendo... sobreviviendo

Ya no quiero ser sólo un sobreviviente
quiero elegir el día para mi muerte
Tengo la carne joven, roja la sangre
la dentadura buena y mi esperma urgente
quiero la vida de mi simiente
No quiero ver un día manifestando
por la paz en el mundo a los animales
como me reiría ese loco día
ellos manifestándose por la vida
y nosotros apenas sobreviviendo
sobreviviendo... sobreviviendo.



Fotografía de Daquella Manera bajo Licencia de uso

martes, octubre 10, 2006

Bombardeemos los Estados Unidos


Según decía alguien por ahí, el director de World Trade Center, "no es nuestro Oliver Stone, ha sido secuestrado por la causa patriótica estadounidense". Lo primero que puedo decir tras leer esto es que entre los progres hay tanto imbécil que sería imposible poder recopilarlos a todos en un mismo censo. Nos pasaría como al FBI, acabaríamos con una lista disparatada con progres vivos, fachas muertos y anarquistas de vacaciones en Cayo Coco.

No hay duda de que España es el país de Europa que menos simpatía profesa hacia los Estados Unidos. La extrema izquierda y la extrema derecha son enemigos acérrimos de los yanquis (¿casualidad?). Al centro-izquierda y a la izquierda en general también les suelen caer mal. Tan sólo dentro de la derecha moderada y liberal encontramos cierta simpatía hacia el Tío Sam. En España, cuando no se les critica abiertamente, se ridiculizan sus usos sociales, su clase política, su hipocresía, pazguatería y doble moral. Hasta el punto de que casi cualquier ciudadano de los Estados Unidos es culpable de lo que pasa en las guerras que hay organizadas por el mundo. Las frases “estos yanquis...” o “los americanos es que son...” forman parte del discurso cotidiano de cualquier español.

Me cuento entre los primeros que han criticado frecuentemente su desmesurado intervencionismo, su prepotencia, el recorte de libertades, la pena de muerte o la venta de armas. Pero una cosa es la crítica – necesaria y deseable- a determinados gobiernos, leyes o actuaciones concretas y otra muy diferente es tildar a toda una sociedad de estúpidos, ignorantes y genocidas. El prejuicio es lo más fácil de instalar en la mente humana, hasta el punto de que se suele hacer responsable a colectivos enormes de los errores que cometen unos pocos. Criticar el patriotismo norteamericano cuando sucedieron los fatídicos atentados es una idiotez desmesurada. Otra cosa sería esperar de una sociedad madura, pasado un tiempo, la necesaria autocrítica ante acontecimientos de tal magnitud. Nadie es perfecto, ni siquiera los norteamericanos. Pero a ellos se les exige siempre mucho más que a los demás, y por el contrario se les reconocen muy poco sus méritos, que son muchos.

Se trata de un pueblo con una diversidad de pensamiento muy amplia, que ha hecho enormes aportes al progreso humano, en la ciencia, la tecnología, la medicina, las artes, las letras y la democracia, entre muchos otros campos, como también ha contribuído negativamente en otros aspectos que todos conocemos. Estados Unidos es una entidad con múltiples matices que hay que conocer en profundidad para poder juzgar equilibradamente. No se trata, como muchos quieren hacer pensar, de un conglomerado de perturbados reaccionarios sin principios éticos, sino de casi 300 millones de hombres y mujeres que configuran una nación de naciones, la más poderosa (y eso despierta muchas envidias), construída con los aportes de hombres de todos los rincones del mundo. No solamente está formada por acérrimos neoconservadores como suele pensar la izquierda más idiota. El mismo Michael Moore es estadounidense. Como también lo es Noam Chomsky. Y al igual que ellos lo son músicos, actores, deportistas, escritores o activistas sociales admirados y reconocidos a lo largo y ancho de todo el orbe. De los científicos no digo nada, porque se conoce mejor a cualquier mindundi de Big Brother.

Siempre he criticado determinados aspectos de la sociedad y la política estadounidense cuando he tenido que hacerlo. Y lo seguiré haciendo cuando lo crea conveniente. Pero la crítica siempre debe venir con mesura y sabiendo a quien va dirigida. Hacer al pueblo estadounidense cómplice de todas las calamidades que los malos gobernantes cometen es una canallada. El pueblo norteamericano no se merece una generalización burda que parte de la desinformación y deriva en el prejuicio. Millones de hispanos, afroamericanos, asiáticos y gentes de toda procedencia y condición adoran a su nación por unos motivos respetables, y es tan válido como el sentimiento de un japonés o un brasileño que sienten lo mismo por su país.

Siempre se habla de la doble moral e hipocresía de los Estados Unidos. Pero para hipócritas y desagradecidos, los españoles, que no sabemos apreciar el bienestar científico y tecnológico del que disfrutamos gracias a su impulso ni tampoco reconocer la valentía que tuvieron al salvar el culo a Europa en dos guerras mundiales. Digo todo esto desde la serenidad, pero también desde la perplejidad que me causa el ver lo poco considerados que hemos sido y seguimos siendo con el pueblo de los Estados Unidos de Norteamérica.


Esto iba a ser una crítica de la película World Trade Center – de la que ya hablé aquí-, aunque ha terminado en otra cosa. Francamente esperaba algo más de la película. Aunque aplaudo el ejemplar y emocionante sentimiento de hermandad y solidaridad de aquellos días en la sociedad norteamericana -que pretende reflejar con no demasiada fortuna Oliver Stone-, sentimiento que podría ser mucho más positivo para la humanidad si fueran capaces de experimentarlo hacia todos los ciudadanos de cualquier parte del planeta. Y éste sí que es uno de los aprendizajes que tienen pendientes, tal vez el más importante.




jueves, septiembre 28, 2006

La Tierra en cifras

Como bien dijo alguien, el conocimiento nos hace responsables, tanto de lo bueno como de lo malo que ocurre a nuestro alrededor. Porque estamos todos de acuerdo en que el autoengaño no es el futuro que merece la humanidad. ¿Qué pasaría si empezáramos a emplear nuestras energías en una misma dirección, la del amor, la paz y la justicia? ¿Y si hiciéramos de la utopía algo más que una bonita palabra? El éxito del esfuerzo colectivo depende del trabajo de cada uno. El reto es individual y nace en la conciencia. Habrá que empezar por trabajar en ella, ¿no? ;)



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Si pudiéramos transferir los datos demográficos de la tierra a una pequeña comunidad de 100 personas, manteniendo las mismas proporciones que tenemos hoy, sería algo como esto:


61 Asiáticos
13 Africanos
12 Europeos
8 Norteamericanos
5 Sudamericanos y Caribeños
1 de Oceanía

50 Mujeres
50 Hombres

47 viven en un área urbana
9 son minusválidos

33 son Cristianos (Católicos, Protestantes, Ortodoxos, Anglicanos y otros Cristianos)
18 son Musulmanes
14 son Hindúes
6 son Budistas
13 tienen otras religiones
16 no tienen religión

43 viven sin sanidad básica
18 viven sin agua potable

6 personas poseen el 59% de la riqueza de la comunidad
13 pasan hambre o están desnutridas
14 no saben leer

Sólo 7 tienen estudios secundarios
Sólo 12 tienen un ordenador personal (PC)
Sólo 3 tienen acceso a internet

1 adulto -entre 15 y 49 años- está infectado de SIDA

La comunidad gasta más de 1’12 trillones de dólares en gastos militares...
... Y sólo 100 billones en ayuda al desarrollo



Si guardas tu comida en la nevera...
Tu ropa en un armario...
Si duermes en una cama...
Y un techo te cubre...

ERES MÁS RICO QUE EL 75% DE LA POBLACIÓN


Si tienes una cuenta en el banco eres de las 30 personas más ricas...

18 personas luchan para vivir con 1 dólar al día o menos
53 luchan por vivir con 2 dólares al día o menos

Aprecia lo que tienes...
Y haz todo lo posible para conseguir un mundo mejor.




lunes, septiembre 25, 2006

¿Olvidar lo que pasó?

“Queremos cambiarlo todo. Acabar con el viejo mundo y construir una sociedad sin clases. Porque sabemos que sólo con palabras no se consigue nada”.



En la mañana del 2 de marzo de 1.974 era ejecutado en España Salvador Puig Antich, un joven catalán de 25 años, víctima de una venganza del régimen dictatorial y asesino de Francisco Franco Bahamonde. Salvador no fue sino uno más de la larga lista de revolucionarios, luchadores de la libertad o simplemente opositores al régimen que fueron ajusticiados de forma cobarde.

En el caso de Puig Antich el método elegido para el crimen fue el garrote vil, en vigor desde tiempos de la Inquisición Española. Para quien lea esto desde fuera de España y no esté muy al tanto quizá le llame la atención saber que en un país tan civilizado como éste se llevaba a la muerte hace poco más de 30 años a personas previamente torturadas, sin un juicio justo y finalmente ejecutadas de una forma cruel y mezquina. Y sin embargo, no es sorprendente que a día de hoy se continúen escuchando expresiones del tipo “con Franco no se vivía tan mal”, “con Franco no pasaría esto” o “si Franco levantara la cabeza...”. Cuidado con algunos de esos que se autodenominan demócratas, ya sean de viejas o nuevas generaciones.

Centrándonos en el tema, durante estos días pasados se ha estrenado en España la cinta que narra los últimos años de vida de aquel joven revolucionario, militante del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL). A través de una realización excepcional que no puede dejar indiferente a nadie, la película nos retrotrae de forma realista y rigurosamente documentada a la lucha contra un sistema de valores que consideran injusto llevada a cabo por un grupo de jóvenes en los primeros años 70. Nos acerca, además, la historia personal del joven Salvador, con sus amores de juventud y sus carreras delante de los ”grises”, pero sobre todo nos invita a pensar globalmente en conceptos como la libertad y la dictadura, así como en la validez moral y ética de la pena de muerte o la legitimidad de la lucha armada como medio para conseguir determinados objetivos en una sociedad asfixiada por la represión.

Tuve oportunidad de verla este fin de semana y desde aquí la recomiendo para todos los amantes del buen cine, y en particular para todos los que piensan que quienes olvidan la historia están condenados a repetirla. De lo que no cabe duda es de que ante películas como ésta surgen los críticos como setas, cosa lícita por otra parte.

Seguramente la película es demasiado explícita en determinados momentos, y puede ser mejorable técnicamente - ¿hay algo que no sea mejorable? -. Pero con lo que no estoy de acuerdo es con calificar una película como ésta de tendenciosa y maniqueísta. El cine puede ser un instrumento perfectamente válido de reivindicación social de causas justas, con toda la legitimidad del mundo para llamar a las cosas por su nombre y poner a cada uno en su lugar, sobre todo en casos tan sangrantes como el de Puig Antich. Leyendo a determinado crítico no dejé de sorprenderme al comprobar como despreciaba el film por presentar al joven anarquista como víctima y mártir. Seguramente no fue lo segundo, pero víctima sí, víctima de una policía brutal y represora, de un sistema legal corrupto -cuando no inexistente- y de una dictadura nacional-católica vergonzante y vengativa.



La película la dirige Manuel Huerga, está protagonizada por el actor Daniel Brühl y se basa en el libro ‘Cuenta Atrás’ de Francesc Escribano. La banda sonora es francamente notable, teniendo especial protagonismo el cantautor catalán Lluís Llach, además de contar con temas de Leonard Cohen, Bob Dylan o Jethro Tull, entre otros. Eso sí, quien vaya a verla que no olvide su paquete de pañuelos de papel, la película además de entretenida es un golpe a la conciencia y al corazón.

Sitio Oficial de la película

Sitio Oficial de Manuel Huerga

Sitio en catalán de Salvador Puig Antich


viernes, septiembre 22, 2006

Cuánto hijo de puta

Hay un hecho que me llama muchísimo la atención, y es la hipocresía y la falta de conciencia real sobre la causa de los problemas de fondo. En este caso se trata de la corrupción. Siempre se ha dicho que el poder corrompe. Yo quiero matizar esta aseveración: no es el poder el que corrompe, es la persona la que se corrompe a sí misma. El poder no es nada, es una entelequia más, algo desprovisto de sentido sin un sujeto activo que le asigne un significado y una función. Somos los humanos los que dotamos de importancia o de falta de ella a las construcciones sociales, los que nos corrompemos o nos dejamos de corromper, en nosotros está la semilla del bien o del mal. Vamos a ir del hecho particular a lo general, siguiendo un esquema inductivo. Contrariamente a una opinión muy extendida socialmente, para ser corrupto no es condición necesaria ser multimillonario, político ni empresario. El día a día está plagado de hijos de puta corruptos, y que me perdonen las putas que no tienen culpa de nada.

El otro día alguien colgó en su blog la siguiente encuesta: ¿Que harías si ves que a alguien se le caen 20 euros y nadie lo ha visto?

En un mundo ideal y que funcionara correctamente la respuesta sería obvia. Pero en este planeta de hipócritas y sinvergüenzas resulta que casi un 40% de las personas se quedaría con el billete sin ir a devolvérselo al dueño (aunque no se trate de una encuesta científica, pienso que los datos empíricos de la realidad no deben diferir demasiado). Paso de puntillas por ese otro 60% que sí lo devolvería, porque es lo que toda mente lógica y sana haría, y me centro en este 40% que es el lastre y morralla de la sociedad, la causa de los males endémicos que hace que las cárceles estén llenas de chorizos y que haya tanta gente que no se fíe ni de su sombra.

Alguien podrá decir: joder, macho, que son 20 euros, no es para tanto. Pero la cuestión no es si son 20 o 20.000, el hecho trascendente es que una persona reaccione de forma totalmente opuesta a cómo le gustaría que reaccionaran si fuera él quien perdiera los 20 euros. El gran Maestro de la humanidad dijo una vez “no hagas a nadie lo que no te gustaría que te hicieran a ti”. Y resulta que 2.000 años después de una enseñanza que sienta las bases del progreso humano hay un 40% de subnormales, entendiendo el adjetivo como seres por debajo de lo normal -está claro que están por debajo del restante 60%- que todavía no han captado el mensaje. Ahondando todavía más en el tema de si se debe devolver el dinero a quien observas que se le ha caído, es curioso comprobar como estos amigos de lo ajeno se sienten muy ofendidos si es a ellos a quienes no se les devuelve el dinero, lo que deja patente su doble rasero y la no interiorización de un valor que debe ser universal, o lo que es lo mismo, practican sin el más mínimo pudor ni vergüenza la ley del embudo.

¿Por qué los llamo hipócritas además de por lo anterior? La respuesta es muy sencilla. Estos sujetos anónimos son los primeros que luego critican y lapidan a los políticos corruptos de Marbella, por poner un ejemplo de chorizos muy en boga. Los que primero acusan no lo hacen por un sentido de justicia universal, de eso nada. Lo hacen por pura envidia, porque es a ellos a los que les gustaría haberse llevado todo ese dinero, por eso desean que se pudran en la cárcel los corruptos. Estos sinvergüenzas con familias y trabajos aparentemente normales son delincuentes en potencia. Lo único que les diferencia de los que están entre rejas es que no han tenido la oportunidad de pegar un pelotazo o delinquir a gran escala. Pero en cuanto tuvieran la oportunidad y creyeran que no van a ser pillados lo harían. Éste 40% es el verdadero cáncer de la sociedad.

Durante muchos años se criticó la corrupción de determinado partido político en España, hasta el punto de que algunos llegaron a llamarlo corruPSOE en lugar de PSOE. Seguramente este partido político llevó a cabo una gestión corrupta, seguramente no, con certeza. Pero se equivocaban quienes intentaban hacer una identificación que resulta sesgada y reduccionista. Por eso no entiendo a esas mentes simples y sectarias que se dedican a atacar a un partido o a otro, acusándolos de corrupción con el argumento infantil de “y tú más”. La corrupción no anida bajo ningunas siglas ni estrato social. Es un fenómeno que desborda a las izquierdas y las derechas, siendo en la intimidad de la mente humana donde se fragua. Que una persona luego llegue a ser militante o votante de PP, de PSOE o de Batasuna es algo completamente accesorio y sin ninguna correlación entre causa y efecto.

Yo me pregunto por la importancia en términos reales de lo que se enseña en hogares y escuelas. Cuando unos padres no se dedican a formar intelectual y moralmente a su hijo ya tenemos el problema montado. Sociedad de idiotas aquella en la que muchos piensan que por comprarle a un hijo todo lo que le pide ya ha cumplido como buen padre.

Estamos acostumbrados a que todo el mundo dé su opinión sobre diversos temas: el maltrato a las mujeres, el No a la guerra, el rechazo a los corruptos (más que a la corrupción en sí)... Pero nadie profundiza lo suficiente en las causas de estos hechos, que seguramente tendrían menor incidencia si se invirtieran mayores esfuerzos para educar en la dirección correcta. La estabilidad de un edificio depende de sus cimientos. Una vez cometido el delito todo el mundo señala y condena a quienes lo llevan a cabo, sin ser conscientes de que más vale prevenir que curar.






lunes, septiembre 11, 2006

Sesión de Madrugada (Edición Especial)

"Lo siento, pero no quiero ser emperador. No es lo mío. No quiero gobernar o conquistar a nadie. Me gustaría ayudar a todo el mundo --si fuera posible--: a judíos, gentiles, negros, blancos. Todos nosotros queremos ayudarnos mutuamente. Los seres humanos somos así. Queremos vivir para la felicidad y no para la miseria ajena. No queremos odiarnos y despreciarnos mutuamente. En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede proveer a todos. El camino de la vida puede ser libre y bello; pero hemos perdido el camino. La avaricia ha envenenado las almas de los hombres, ha levantado en el mundo barricadas de odio, nos ha llevado al paso de la oca a la miseria y a la matanza. Hemos aumentado la velocidad. Pero nos hemos encerrado nosotros mismos dentro de ella. La maquinaria, que proporciona abundancia, nos ha dejado en la indigencia. Nuestra ciencia nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia, duros y faltos de sentimientos. Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco.



Más que maquinaria, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, necesitamos amabilidad y cortesía. Sin estas cualidades, la vida será violenta y todo se perderá. El avión y la radio nos han aproximado más. La verdadera naturaleza de estos adelantos clama por la bondad en el hombre, clama por la fraternidad universal, por la unidad de todos nosotros. Incluso ahora, mi voz está llegando a millones de seres de todo el mundo, a millones de hombres, mujeres y niños desesperados, víctimas de un sistema que tortura a los hombres y encarcela a las personas inocentes. A aquellos que puedan oírme, les digo: \"No desesperéis\". La desgracia que nos ha caído encima no es más que el paso de la avaricia, la amargura de los hombres, que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará, y los dictadores morirán, y el poder que arrebataron al pueblo volverá al pueblo. Y mientras los hombres mueren, la libertad no perecerá jamás.



¡ Soldados! ¡ No os entreguéis a esos bestias, que os desprecian, que os esclavizan, que gobiernan vuestras vidas; decidles lo que hay que hacer, lo que hay que pensar y lo que hay que sentir ! Que os obligan a hacer la instrucción, que os tienen a media ración, que os tratan como a ganado y os utilizan como carne de cañón. ¡ No os entreguéis a esos hombres desnaturalizados, a esos hombres-máquina con inteligencia y corazones de máquina ! ¡ Vosotros no sois máquinas ! ¡ Sois hombres ! ¡ Con el amor de la humanidad en vuestros corazones ! ¡ No odiéis ! ¡ Sólo aquellos que no son amados odian, los que no son amados y los desnaturalizados ! ¡ Soldados ! ¡ No luchéis por la esclavitud ! ¡ Luchad por la libertad ! En el capítulo diecisiete de San Lucas está escrito que el reino de Dios se halla dentro del hombre, ¡ no de un hombre o de un grupo de hombres, sino de todos los hombres ! ¡ En vosotros ! Vosotros, el pueblo tenéis el poder, el poder de crear máquinas. ¡ El poder de crear felicidad ! Vosotros, el pueblo, tenéis el poder de hacer que esta vida sea libre y bella, de hacer de esta vida una maravillosa aventura. Por tanto, en nombre de la democracia, empleemos ese poder, unámonos todos.



Lucharemos por un mundo nuevo, por un mundo digno, que dará a los hombres la posibilidad de trabajar, que dará a la juventud un futuro y a los ancianos seguridad. Prometiéndoos todo esto, las bestias han subido al poder.¡ Pero mienten ! No han cumplido esa promesa. ¡ No la cumplirán ! Los dictadores se dan libertad a sí mismos, pero esclavizan al pueblo. Ahora, unámonos para liberar el mundo, para terminar con las barreras nacionales, para terminar con la codicia, con el odio y con la intolerancia. Luchemos por un mundo de la razón, un mundo en el que la ciencia y el progreso lleven la felicidad a todos nosotros. ¡ Soldados, en nombre de la democracia, unámonos ! Hannah, ¿puedes oírme? ¡ Dondequiera que estés, alza los ojos! ¡ Mira, Hannah! ¡ Las nubes están desapareciendo! ¡ El sol se está abriendo paso a través de ellas! ¡ Estamos saliendo de la oscuridad y penetrando en la luz! ¡ Estamos entrando en un mundo nuevo, un mundo más amable, donde los hombres se elevarán sobre su avaricia, su odio y su brutalidad! ¡ Mira, Hannah! ¡ Han dado alas al alma del hombre y, por fin, empieza a volar! ¡ Vuela hacia el arco iris, hacia la luz de la esperanza! ¡ Alza los ojos, Hannah! ¡ Alza los ojos!".




Charles Chaplin (El Gran Dictador)

jueves, septiembre 07, 2006

La Tortura Nacional



(Actualizado)

No dudo que la llamada Fiesta Nacional sea una tradición que guste a muchos. Como tampoco se puede negar el valor artístico del espectáculo, el desafío que supone ponerse delante de un toro bravo, los trajes de luces, el movimiento, la música y los olés del público. Lo que unos consideran emocionante y conmovedor a otros les deja indiferentes, y es muy respetable lo que sienten tanto los unos como los otros.

El problema viene si pensamos que sustentando esta tradición tan arraigada se encuentran animales indefensos que son torturados hasta que su corazón deja de latir, todo ello ante el aplauso general. Algunos alegan que es una lucha cuerpo a cuerpo. Cuerpo a cuerpo es, pero desigual. El toro va desarmado, mientras que el torero, subalternos, picador y banderilleros utilizan armas punzantes. Me gusta el toro, como animal y como festejo, cuando le veo libre en la dehesa o cuando corre por las calles de nuestro país. Pero no acepto la tortura que tiñe de rojo la arena ante la aprobación y admiración del gentío.

Muchos lo justifican diciendo que también se matan otros animales y nadie protesta por ello. Sí, es cierto. Pero se hace para alimentarse, como supervivencia, no en un espectáculo sangrante que produce pingües beneficios para toreros y empresarios taurinos. La humanidad tiende irremediablemente hacia el vegetarianismo. Muy despacio, eso sí. Primero debe empezar por la no complacencia ante el sufrimiento animal en un espectáculo público, en lo que supone un auténtico atavismo muy arraigado en ciertos sectores sociales.

El toro merece un respeto. Quizás la solución no pase por prohibir las corridas de toros, pero sí por transformar lo que hay de cruel en ellas. Seguramente se pueda convertir este arte en algo más elevado, que es, en definitiva, a lo que todo gran artista debe aspirar.


viernes, septiembre 01, 2006

Sobre racismo, medios de comunicación e inmigrantes

Voy a cambiar un poquito las tornas con respecto al anterior post.

Día tras día nos encontramos en los medios de comunicación noticias sobre llegadas de africanos a las costas españolas. Digo africanos, porque los hay magrebíes y subsaharianos, o moros y negros, si se prefiere. Aunque, matizo, se puede ser negro y moro al mismo tiempo, esto dependiendo de la acepción que tomemos del término moro.

Son palabras que a priori no tienen por qué tener connotaciones peyorativas pero que en la práctica las tienen. Como casi todos los términos, creo que depende más de la intención que se tiene al pronunciar la palabra que de la palabra en sí misma. Soy de los que piensan que llamar negro al negro y moro al moro no tiene nada de malo si no se pretende ofender. Por desgracia, son los sectores reaccionarios los que ensucian y embrutecen adjetivos que de por sí deberían ser neutros.



El racismo es un tema bastante estudiado en las últimas décadas dentro de la Psicología Social. Pese a que el sentimiento de superioridad y persecución hacia otras razas haya existido siempre de forma manifiesta, no es menos cierto que la evolución natural de nuestra “mente social” ha conseguido que el racismo se considere un hecho reprobable en su expresión externa, aunque “de puertas para adentro” el racismo permanece latente y se manifiesta en muchas situaciones por acción u omisión. Se trata del racismo moderno, censurable en su expresión externa pero tolerado en su dimensión simbólica.

El hecho de que las manifestaciones racistas externas sean políticamente incorrectas obliga al racista a expresar sus emociones mediante cauces aceptados socialmente. Para ello apela a un difuso sentimiento patriótico o grupal, no vinculándolo directamente con la raza sino con otros elementos en los que “el de fuera” siempre juega con peores cartas. Delincuencia, criminalidad, drogas, falta de trabajo, etc. son lugares recurrentes a los que todo racista apela. Al racista no le importan los datos, las estadísticas, lo contrastable, lo objetivo, ¿para qué sirve eso?. La respuesta emocional hostil hacia el que viene de fuera con otro color de piel es ineludible. En el racista el intelecto está de más.

En España -mal que nos pese a muchos- existe una mentalidad tremendamente conservadora y cerril respecto a diferentes y variados temas. Una considerable mayoría vive mirándose el ombligo sin importarle el resto del mundo, los que vienen o los que van, las doctrinas espirituales y filosóficas diferentes, visiones distintas del hombre, el sistema o la sociedad, el más acá o el más allá. Para ellos, el cuestionamiento del sistema de valores y creencias simplemente no existe. Las cosas son las que son, es decir, las que el complacido ignorante cree que son.



Los medios de des-información contribuyen a esa sensación. Series de TV ridículas (“casualmente” casi todas de producción nacional, donde sólo al más tonto le quedan ganas de reirse después del tercer gag), programas del corazón (del hígado se deberían llamar), reality shows convertidos en armas de idiotización masiva y bombardeos químicos de noticias hacen que el españolito medio esté sometido a distintas fuerzas subliminales que inmovilizan con frecuencia las energías del cambio sobre ciertos clichés sociales.

Paralelamente y auspiciando al bombardeo de información nos encontramos con el avance tecnológico. Cada día aparece en el mercado algo nuevo que desear, un objeto de consumo que adquirir para saciar el hambre materialista. ¡Pero qué desarrollados y “primermundistas” que somos!



A todo esto, según una investigación de la Caixa de Catalunya y la Universidad Autónoma de Barcelona, es gracias a los inmigrantes –“moros de mierda” incluídos- que la economía española crece, por encima de lo esperado y de la media europea. Es decir, que las cuentas que el PP siempre estuvo tan orgulloso de mostrar durante su mandato fueron tan buenas precisamente gracias a esas personas a las que una parte nada desdeñable de su masa social rechaza.

¿Son tan peligrosos para la estabilidad del país los inmigrantes?¿O son en realidad los que están tirando de un carro que en otras circunstancias estaría en punto muerto? Menos mal que todavía tenemos paladines del sentido común como Ángel Acebes, si no fuera por ellos no sé lo que sería de éste nuestro país. ¡Arriba España, coño!



*Viñetas de J. Kalvellido, El Roto y Nano.

lunes, agosto 28, 2006

Vuelve el fútbol

La fiebre del fútbol ya regresa a España. Aunque lo hace poco a poco, reponiéndose de la resaca mundialista. La liga española tiene el sabor de los domingos de nervios y transistor, de quiniela rota en mil pedazos, de bufandas por las calles y de polémicas en los medios. Y también el sabor del dinero.

Estoy convencido de que muchos de nosotros tenemos un sentimiento de ambivalencia con el fútbol. Por una parte, sentimos adoración por él -la mayoría de hombres-, nos hace vibrar y lo consideramos un verdadero arte. Por otra, lo odiamos a muerte -aquí son ellas mayoría-, cambiamos de canal cuando llega la sección de fútbol en las noticias y consideramos la prensa deportiva como la prensa rosa de los hombres. De cierto tipo de hombres, matizo. Por supuesto que no tiene nada de malo echarle una ojeada al “Marca” o al “Sport” de vez en cuando, como tampoco al “Hola”, pero que el cerebro de una persona se limite a procesar ese tipo de pseudoinformación es bastante triste. Y ocurre, vaya que si ocurre.


¿He dicho ya que el fútbol flota sobre un mar de billetes?

Es vergonzoso ver por TV las ruedas de prensa descafeinadas de esos multimillonarios considerados estrellas. La mayoría de ellos semianalfabetos, pero con un coche de lujo para cada día de la semana, que encima ponen mala cara cuando un niño les pide un autógrafo. Lo que le está pasando al fútbol es un insulto a la inteligencia del ciudadano medio -25 millones de euros el traspaso de “un tal” Joaquín al Valencia C.F. -. Y todos tan tranquilos, habituados a semejante tomadura de pelo. ¿A cuántos de ustedes les pagan una millonada por pasárselo bien?

En cuanto a la retransmisión por televisión nos ha tocado el gordo con La Sexta. Ha entrado fuerte este canal. Primero se quedó con el mundial y ahora se queda con los
derechos televisivos de la liga. Lo que consigue La Sexta con esto no es ni más ni menos que joder al personal. Primero, con su mala señal -para algunos, que hace que se convierta en muy buena señal para bares y restaurantes- y segundo, con esos pésimos locutores que sólo crispan los nervios al menos pintado. Como alternativa nos queda la subespecie de los locutores radiofónicos, otros crispadores masivos que al menos en los partidos de liga se dejan en casa ese patrioterismo barato con el que nos deleitan cuando juega un equipo español contra otro extranjero. No sé lo que tiene el fútbol, pero parece que uno se crispe hasta para escribir sobre él. ¿Tendrán razón las mujeres en esto? A lo mejor me tengo que pasar al Feng Shui, no sería mala alternativa.




*Viñetas de Forges y Maitena.

miércoles, agosto 23, 2006

Mirando con prismáticos al vecino de enfrente

Vivimos en una época de desorientación. La gente se comporta de manera errática al haberse desprendido de referentes por los que luchar. Siempre se ha batallado por alguna idea o algún valor, luchas que en la actualidad han quedado relegadas al espacio más íntimo de las personas o en el peor de los casos han desaparecido, desplazadas por el consumismo y el materialismo. Conceptos éstos que provocan momentos de placer, sin duda, pero que no traen una felicidad plena y real al hombre.



Antiguamente se luchaba por Dios -idea, la de Dios, que nada tiene que ver con la derecha política, que simplemente se adueñó de este concepto de manera infame-. La defensa de un ser superior mediante el uso de la fuerza hoy en día carece de sentido. Aunque como la mayoría de cosas que carecen de sentido, se sigue practicando. Y no sólo por parte del integrismo musulmán, también por parte de otros, que no han caído en la cuenta de que Dios no desea que en su nombre un hijo suyo mate a otro.

La lucha por la patria es algo más extendido y afecta a prácticamente toda la humanidad. El hombre todavía no ha pasado a esa etapa en la que velar por el bien común de todos los humanos, sino que se limita a defender a sus vecinos más próximos. Los que habitan más acá de unas fronteras arbitrarias que en algún momento se crearon, pero que siguiendo la misma lógica en algún momento cambiarán.

Podemos hacer el ejercicio de imaginar que el mundo es cualquier ciudad en la que habitamos, donde cada uno de los edificios representa a los distintos países. Lo más lógico es pensar que le debo el mismo respeto a mi vecino del sexto que al vecino que ocupa un piso de otro edificio y al que puedo ver con los prismáticos. Y se lo debo independientemente de la lengua que hable, de las normas de organización de su finca o de las opciones de conciencia que haya tomado. Pero no. Al del edificio de enfrente se le considera un peligroso extraño, ya que no pisa el mismo suelo y vive en un quinto sin ascensor. Este hecho se sustenta en una extrema intolerancia que tiene bases neurológicas, pero que fundamentalmente es inducida socialmente, desde que nacemos. Un miedo que se traduce en rechazo hacia el que es diferente, y, en casos extremos, en odio.



El ser humano tiene, por tanto, una asignatura pendiente, que es la aceptación de la diversidad humana, de la libertad de elección en todos los niveles, desde los más simples, como son la forma de vestir o la música que se escucha, hasta las creencias ideológicas y cosmológicas, si es que las tiene. Y respeto a la diversidad significa no-coacción, no-represión, no-violencia. Para conseguir este objetivo es necesario transformar las viejas estructuras psico-sociales que absorben cualquier resquicio de sentido común y lo manipulan en su favor, actuando a través de familia, escuela y entorno desde que el niño es pequeño e induciendo una hostilidad hacia el resto de humanos.

Quizás sea necesario que, en vez de cercenar la libre proyección de los niños desde que nacen, se les inculque todo el amor y el respeto hacia la vida humana, animal y vegetal, es decir, hacia la vida en todas sus manifestaciones.


*Viñetas de Nano y Forges